El presunto líder del Cártel Chiapas–Guatemala, ligado al CJNG, enfrentará cargos por homicidio, secuestro y extorsión. La captura cierra un capítulo de violencia en la frontera sur que ha dejado más de 10 mil desplazados.
En Guatemala fue capturado Roger Irabier Roblero López, alias “El Peque”, señalado como presunto cabecilla del Cártel Chiapas–Guatemala y operador de una célula vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La detención ocurrió en la comunidad de Camojá, municipio de La Libertad, Huehuetenango, a apenas nueve kilómetros de la frontera con México.
Roblero López, considerado uno de los objetivos prioritarios en la región, contaba con ficha roja de Interpol y había huido a Guatemala desde diciembre de 2024, tras los operativos del Ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal en Frontera Comalapa, Chiapas, donde las fuerzas federales tomaron el control de rutas clave para el tráfico de drogas, armas y migrantes.
Tras su captura, “El Peque” fue entregado a las autoridades de Chiapas, donde enfrenta una orden de aprehensión por homicidio. En diciembre de 2020 habría participado en el asesinato de cuatro personas durante un enfrentamiento en Frontera Comalapa. La Fiscalía estatal también le imputa delitos de secuestro y extorsión, con el compromiso de integrar nuevas carpetas que lo vinculan con la ola de violencia en la frontera sur.
El fiscal de Chiapas, Jorge Luis Llaven Abarca, declaró en un mensaje oficial que solicitarán hasta 50 años de prisión para Roblero López, mientras se suman más investigaciones que lo relacionan con la expansión del CJNG en la región.
“El Peque” buscaba asumir el control que dejó Baldemar Calderón Carrillo, alias “Tío Balde”, narcotraficante guatemalteco abatido en junio de 2024. Calderón y su familia estuvieron ligados al tráfico de cocaína desde Guatemala hacia México y Estados Unidos. El relevo criminal desató una sangrienta disputa entre el CJNG y el Cártel de Sinaloa por el control de las rutas de Frontera Comalapa, un municipio estratégico que concentra al menos dos de las seis rutas de trasiego identificadas por el Ejército mexicano.
El saldo ha sido devastador: más de 10 mil personas desplazadas, asesinatos, desapariciones y comunidades enteras bajo el fuego cruzado. La captura de “El Peque” representa un golpe a la estructura del CJNG en la región, aunque especialistas advierten que la violencia podría recrudecerse con la fragmentación de las células locales.
La entrega de este líder criminal a la Fiscalía de Chiapas abre un proceso judicial con implicaciones políticas y sociales en la frontera sur. No solo se trata de un caso de delincuencia organizada, sino de la exposición de la fragilidad institucional frente al narcotráfico transnacional que desangra a México y Centroamérica.
Descubre más desde México Rojo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

