Michoacán, 21 de julio de 2025. – La violencia en la región de Tierra Caliente volvió a superar cualquier límite institucional. Por tercer día consecutivo, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) mantiene una ofensiva armada en Tepalcatepec, Michoacán, que ya dejó un habitante muerto, desplazamientos forzados, ataques a fuerzas del orden y una población sitiada.
Este lunes, un nuevo ataque fue perpetrado por sicarios del CJNG, quienes dispararon directamente contra la base de la Policía Municipal en la localidad de Cholula, al tiempo que intentaban avanzar en su control territorial. Las autoridades locales lograron contener el embate, pero el asedio no cesa.
Fuentes municipales confirmaron que la célula armada, fuertemente equipada y movilizada a pie por zonas serranas, ha utilizado fusiles de asalto y explosivos, replicando un patrón de guerra de guerrillas que ya no distingue entre civiles y objetivos militares.
El saldo, hasta ahora: un jornalero asesinado, múltiples enfrentamientos, un convoy del Ejército atacado con drones y explosivos, y familias desplazadas por los estragos del terror criminal.
Ataques simultáneos y violencia sin contención
A 75 kilómetros de Tepalcatepec, en la zona rural de Apatzingán, también se reportaron ataques del CJNG y su brazo aliado “Los Viagras”, quienes utilizaron drones para lanzar explosivos contra el Ejército Mexicano mientras este cruzaba el puente de El Alcalde.
Aunque no hubo soldados heridos, el incidente evidencia el nivel de sofisticación armada de los grupos criminales y la debilidad operativa de las autoridades para contenerlos.
En la localidad de El Mirador, al menos seis explosivos lanzados desde drones impactaron viviendas civiles, provocando que varias familias abandonaran sus hogares y huyeran sin protección ni apoyo oficial.
Mientras tanto, en la comunidad de El Guayabo, a solo 15 kilómetros, otro enfrentamiento dejó tres sicarios del CJNG abatidos, en una disputa territorial que ya lleva más de una semana activa. Pese a que se reportan al menos cinco sicarios más heridos, no han llegado a hospitales, lo que indica posible ocultamiento de bajas por parte del crimen organizado.
La guerra que ya no es invisible
Lo que ocurre en Michoacán ya no puede llamarse disputa criminal aislada. Es una guerra de control territorial, con tácticas militares, uso de drones, artillería improvisada, incursiones sistemáticas contra fuerzas del orden y ataques directos contra población civil.
Y mientras el bloque CJNG–Viagras avanza, el Estado parece responder con comunicados, no con contención real.
Entre la omisión y el silencio
Ni la Federación ni la Secretaría de Seguridad federal han emitido un pronunciamiento sólido. No hay presencia pública de refuerzos, ni operativo conjunto visible, ni alerta por desplazamiento forzado, pese a los hechos confirmados por fuentes locales y registros audiovisuales en la zona.
La pregunta que flota en el aire es urgente y brutal:
¿Cuántos muertos más necesita el Estado mexicano para asumir que Tierra Caliente está bajo fuego real?
Descubre más desde México Rojo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

